NUEVOS DIALOGOS Y REFLEXIONES SOBRE PSICOANALISIS.

AVENBURG, RICARDO

Editorial Biebel 

 

Escribe Ricardo Avenburg al comienzo de su libro: "concepciones diferentes no supone una guerra sino un intercambio de conceptos que, esté uno de acuerdo con ellos o no, invita a pensar. Creo que una característica de mis trabajos es que no tiendo a bajar línea". Y al dialogar con Strachey escribe: "yo no sé si interpreto o no, hago lo que me sale, mi trabajo es sucio, sólo metiéndose en el barro uno puede descubrir la riqueza de la vida". 

 

Así, sin bajar línea y metiéndose en el barro de la vida, dialoga con Jacques Lacan y con Donald Winnicott, con Karl Abraham, con Sabina Spielrein, con otros maestros del psicoanálisis y con Eduardo Grünner. Y además desarrolla sus propias ideas sobre temas esenciales del psicoanálisis y de la vida. Y termina diciéndonos lo que aprendió viviendo: "No perder la capacidad de juego. No jugar en el sentido común de jugar sino el placer de jugar, el placer de jugar con los conceptos, el placer de jugar libremente en el nivel teórico y por supuesto el juego con los pacientes".

NUEVOS DIALOGOS Y REFLEXIONES SOBRE PSICOANALISIS.AVENBURG, RICARDO

$35.000
NUEVOS DIALOGOS Y REFLEXIONES SOBRE PSICOANALISIS.AVENBURG, RICARDO $35.000
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • Librería Paidós Su compra podrá ser retirada cuando la orden de compra diga "Listo para retirar". Retiros en Local. Galería Las Heras. Av. Scalabrini Ortiz 3036 - Horario de Lunes a Viernes de 10,30 a 17 hs. Estamos cerrados Sábados, Domingos y Feriados.

    Gratis
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

NUEVOS DIALOGOS Y REFLEXIONES SOBRE PSICOANALISIS.

AVENBURG, RICARDO

Editorial Biebel 

 

Escribe Ricardo Avenburg al comienzo de su libro: "concepciones diferentes no supone una guerra sino un intercambio de conceptos que, esté uno de acuerdo con ellos o no, invita a pensar. Creo que una característica de mis trabajos es que no tiendo a bajar línea". Y al dialogar con Strachey escribe: "yo no sé si interpreto o no, hago lo que me sale, mi trabajo es sucio, sólo metiéndose en el barro uno puede descubrir la riqueza de la vida". 

 

Así, sin bajar línea y metiéndose en el barro de la vida, dialoga con Jacques Lacan y con Donald Winnicott, con Karl Abraham, con Sabina Spielrein, con otros maestros del psicoanálisis y con Eduardo Grünner. Y además desarrolla sus propias ideas sobre temas esenciales del psicoanálisis y de la vida. Y termina diciéndonos lo que aprendió viviendo: "No perder la capacidad de juego. No jugar en el sentido común de jugar sino el placer de jugar, el placer de jugar con los conceptos, el placer de jugar libremente en el nivel teórico y por supuesto el juego con los pacientes".